Schiaparelli y Dior marcan el inicio de la Alta Costura en París con animalismo y flores

La semana parisina arranca con propuestas inspiradas en la naturaleza, el arte clásico y la feminidad poderosa

imagen
Schiaparelli y Dior marcan el inicio de la Alta Costura en París con animalismo y flores
La Semana de la Alta Costura de París.
El autor esMiguel Ángel  Fernández
Miguel Ángel Fernández
Lectura estimada: 2 min.

La Semana de la Alta Costura ha comenzado este lunes, 26 de enero, en París con dos desfiles que han marcado el tono creativo de la temporada primavera-verano. Schiaparelli abrió el calendario oficial con una colección de fuerte carga simbólica, mientras que Dior presentó el debut en costura de Jonathan W. Anderson, apostando por un universo floral reinterpretado desde la modernidad.

La casa Schiaparelli, bajo la dirección artística del estadounidense Daniel Roseberry, desplegó una colección dominada por siluetas escultóricas y una clara referencia al mundo animal. Cuernos, formas afiladas y volúmenes orgánicos se integraron en bustiers estructurados, vestidos de noche y chaquetas confeccionadas con materiales de alta gama. Este elemento, presente en varias de las treinta salidas del desfile, evocaba la fascinación de Elsa Schiaparelli por la fauna como fuente creativa.

El escenario elegido volvió a ser una de las grandes salas del Petit Palais, transformada para la ocasión con cortinas negras que potenciaban el dramatismo de las propuestas. Las prendas, pensadas para momentos de máximo glamour nocturno, alternaban colas voluminosas, faldas tubo y pantalones, dando lugar a una imagen de mujer poderosa y sofisticada, con guiños a la estética de grandes referentes del pasado.

La inspiración de la colección nació, según explicó Roseberry, tras una visita a la Capilla Sixtina en Roma. De esa experiencia surgieron referencias a criaturas reptilianas y arácnidas, plasmadas a través de texturas, relieves y ornamentos. Encajes trabajados a mano, tul, organza, cristales, plumas y bordados se combinaron en una paleta dominada por el blanco y el negro, salpicada por toques vibrantes de color.

Entre los asistentes al desfile se dejaron ver personalidades destacadas del mundo de la moda y los negocios, con Jeff Bezos y Lauren Sánchez ocupando un lugar privilegiado en primera fila, junto a la directora editorial de Vogue, Anna Wintour.

Por la tarde, Dior tomó el relevo con el estreno de Jonathan W. Anderson en la Alta Costura. El diseñador presentó una colección en la que las flores se convirtieron en el eje central, apareciendo bordadas en prendas, accesorios y calzado. Vestidos voluminosos, abrigos y siluetas amplias conformaron una propuesta más extensa de lo habitual en costura, cercana en espíritu al prêt-à-porter.

El color tuvo un papel relevante en esta colección primaveral, con verdes, naranjas y rosas conviviendo con los tonos clásicos. El desfile se cerró con un vestido de novia en blanco, reafirmando el diálogo entre tradición y renovación que marcó esta primera jornada de la Alta Costura parisina.

0 Comentarios

* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Mobile App
X

Descarga la app de Grupo Tribuna

y estarás más cerca de toda nuestra actualidad.

Mobile App