Aunque la búsqueda sigue activa, son conscientes de que a medida que pasan los días se hace más complicado encontrarlo, por eso la familia mantiene la presión en Italia y España
Un conductor ebrio irrumpe en la cabalgata de Reyes de Cádiz y siembra el pánico entre los asistentes
Derribó varias vallas de protección provocando que los asistentes huyeran despavoridos
La tradicional cabalgata de Reyes de Cádiz vivió momentos de gran tensión cuando un conductor, bajo los efectos del alcohol, irrumpió de manera temeraria en el recorrido del desfile, poniendo en peligro a numerosas personas.
Según informó la Policía Nacional, los hechos ocurrieron en la calle Juan Ramón Jiménez, en la intersección con la Avenida de Andalucía, donde el vehículo accedió a la zona peatonal destinada al público. El coche circuló por la acera, derribando varias vallas de protección y provocando que los asistentes huyeran despavoridos.
Ante la peligrosidad de la situación, agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) iniciaron una persecución inmediata. Durante la huida, el conductor se desvió del recorrido oficial de la cabalgata hacia la zona de Bahía Blanca, colisionando lateralmente con varios vehículos estacionados antes de ser finalmente interceptado en la calle Hibiscos.
El arrestado, de nacionalidad española y con múltiples antecedentes policiales, fue detenido tras ofrecer resistencia activa a los agentes. Las pruebas confirmaron un nivel de 0,8 mg/l de alcohol en aire espirado, mientras que la Policía Local se encargó del atestado por delitos contra la seguridad vial.
Durante su estancia en dependencias policiales, el detenido afirmó no recordar los hechos debido a su estado de embriaguez. En total, se le imputan delitos de atentado contra agente de la autoridad, resistencia, daños y alteración grave del orden público.
Los policías lograron detenerlo después de efectuar un disparo al aire y pedirle que soltara una mochila que portaba
Ha sucedido en Valladolid. La Policía Nacional afirma que hay al menos 12 víctimas, a las que habría cobrado más de 30.000 euros
En cada uno de los atracos en tiendas y gasolineras se llevaron alrededor de 500 euros en efectivo, además de golosinas, chicles y chupachups








