Según el juez, hay suficientes indicios para proceder, como grabaciones del supuesto enlace o a la madre de la víctima exhibiendo "gran cantidad de dinero"
El detenido por el ataque en Algeciras es un marroquí pendiente de expulsión
La Audiencia Nacional ha abierto una investigación por delitos de terrorismo
El detenido por matar con un machete a un sacristán en el exterior de la iglesia de Nuestra Señora de La Palma de Algeciras (Cádiz) y herir a varias personas es un marroquí de 25 años, en situación irregular y estaba pendiente de expulsión, según han informado fuentes de la lucha antiterrorista.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viajará este jueves a Algeciras (Cádiz) tras suspender su agenda en Estocolmo, donde estaba previsto que se reuniera con sus homólogos de la Unión Europea, según han informado fuentes de Interior a Europa Press.
La Audiencia Nacional ha abierto una investigación por delitos de terrorismo, que ha recaído en el Juzgado Central de Instrucción Número 6, que es el que estaba de guardia.
Los hechos se produjeron poco antes de las 20.00 horas, cuando este hombre entró en la iglesia de San Isidro de Algeciras armado con un machete, y atacó al cura, dejándolo gravemente herido.
Posteriormente, accedió a otra iglesia, la de Nuestra Señora de La Palma en la que, tras causar diversos destrozos, atacó al sacristán. El sacristán logró salir de la iglesia, pero fue alcanzado por el atacante en el exterior, donde le causó heridas mortales.
Instantes después, el individuo fue neutralizado y detenido, siendo llevado a dependencias de la Policía Nacional.
El hospital que atendió al menor alertó a las autoridades ante la posible existencia de malos tratos. Ambos progenitores fueron detenidos el día 18 en Barcelona
Se casó con la madre de la niña para poder trasladar a ambas a Mallorca, donde vivía y donde la convirtió prácticamente en una esclava. Piden 40 años de cárcel
Sucedió en Valladolid. La víctima llevaba una bici y coincidió en el elevador con los arrestados, miembros de una misma familia. Sufrió empujones, golpes e insultos








