Carmen Flores considera que prestar ayuda psicológica a la embarazada supone "adoctrinar" a la mujer
El Gobierno envía un requerimiento a la Junta para que no aplique medidas antiabortistas
El Ejecutivo estudiará si es necesario ejercer otras acciones legales y utilizará todos los mecanismos para "defender la libertad de las mujeres"
El Gobierno de España, a través del Ministerio de Sanidad, ha realizado un requerimiento oficial a la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León para que se abstenga de aprobar o aplicar medida alguna que vulnere la actual normativa con respecto a la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), después del anuncio del protocolo de atención a la mujer embarazada, aprobado el pasado jueves, 12 de noviembre, en Consejo de Gobierno.
"El Gobierno de España utilizará todos los mecanismos que el ordenamiento jurídico pone a su disposición para defender la libertad de las mujeres y su derecho a interrumpir voluntariamente el embarazo en los términos establecidos en la normativa vigente", indican fuentes de Moncloa en un comunicado recogido por Ical, en el que añade que "velará para que no se lleven a cabo acciones que supongan mermas a sus derechos fundamentales en ninguna circunstancia, ni en ningún territorio del Estado, ni por parte de Administración Pública alguna".
Ante esta situación, los ministerios de Sanidad, Política Territorial, Hacienda y Función Pública y Presidencia están en permanente coordinación para estudiar, establecer y coordinar las medidas pertinentes. Por este motivo, el Ministerio de Sanidad ha enviado esta misma tarde el requerimiento oficial a la Consejería de Sanidad.
En el requerimiento pide que se abstenga de aprobar y aplicar ninguna medida que vulnere o menoscabe lo establecido en la normativa actual que regula la interrupción voluntaria del embarazo, y la Guía Común del Sistema Nacional de Salud sobre ésta.
En segundo lugar, en caso de haber sido ya adoptada, pide el cese inmediato de cualquier protocolo, acuerdo, instrumento o comunicación al respecto que establezca cualquier tipo de obligación, instrucción, indicación o recomendación al personal sanitario con la finalidad de obligar, indicar, ofrecer o sugerir a la mujer embarazada que ha decidido libremente interrumpir voluntariamente su embarazo o no haya manifestado expresamente su intención de llevar este a término la realización de pruebas no necesarias desde el punto de vista médico.
Además, también exige que la realización de pruebas diagnósticas no contravenga el conocimiento científico actual y las recomendaciones recogidas en las guías de salud nacionales e internacionales avaladas por las sociedades científicas.
En cuarto lugar, que se comunique de manera inmediata al Ministerio de Sanidad los protocolos, instrumentos, comunicaciones o instrucciones escritas o verbales mediante las que se pretendan llevar a cabo las actuaciones anunciadas.
En caso de que el requerimiento efectuado no sea atendido íntegra e inmediatamente por la Junta de Castilla y León, el Gobierno no descarta implementar actuaciones jurídicas adicionales, "a la vista de que las medidas anunciadas por la Junta de Castilla y León pueden contravenir abiertamente el ordenamiento jurídico".
El Gobierno estudiará si es necesario ejercer otras acciones legales, dado que la aplicación de las medidas anunciadas por parte de la Junta de Castilla y León podrían vulnerar el ejercicio efectivo de derechos fundamentales y también se extralimitan de las competencias que corresponden a esta Comunidad Autónoma.
UGT denuncia que Castilla y León llega al verano "igual o peor" ante los incendios y critican la falta de personal, formación y cumplimiento de la ley estatal
El evento contará con más de 80 eventos a cargo de 42 compañías nacionales e internacionales y más de 120 artistas del 27 al 31 de mayo en Salamanca
Sanidad alerta de diagnósticos tardíos y de barreras en el acceso al sistema sanitario que afectan especialmente a población migrante, según el Plan Nacional sobre el Sida
El déficit alcanza las 388 profesionales en Atención Primaria y cerca de 3.000 en hospitales, mientras la sobrecarga y la precariedad tensionan el sistema








