La madre de Íñigo Onieva, sobrepasada pero más tranquila que hace unos días, ha hecho una desesperada petición a la prensa
Íñigo Onieva reaparece escoltado por madre, abuela y hermanos y por fin habla: "Ni héroes ni villanos"
Niega rotundamente haber salido de fiesta porque asegura sentirse "destrozado"
Tras dos semanas desaparecido, Íñigo Onieva ha dado la cara. Lo ha hecho rodeado de su madre, su abuela y sus hermanos, el empresario ha atendido a todos los medios que se encontraban en las inmediaciones del restaurante y ha asegurado ante todo que "solo queremos vivir", pero lo más importante de todo es que ha pedido de nuevo disculpas a su expareja: "pido perdón de nuevo a Tamara, es algo de lo que me arrepiento, si ya es duro para mí haberla perdido, toda esta repercusión mediática lo complica todavía más".
El empresario ha negado tajantemente que haya salido de fiesta y mucho menos, que vaya a hacerlo porque está destrozado y "no tengo ganas de nada. Lo único que quiero es volver a mis compromisos profesionales, estar con mi familia, mis amigos íntimos, que sin el apoyo de ellos no hubiese podido".
Nervioso y algo emocionado, Íñigo ha dejado claro que: "lo único que quiero es que todo esto acabe lo antes posible, no somos ni villanos, ni héroes, somos personas que cometemos errores. Gracias a los periodistas que me han defendido y a los que no, también, ruego respeto hacia mi persona, mi trabajo y mi familia" ha concluido.
Un discurso de lo más medido, muy pensado, con una clara estrategia mediática y lo ha emitido acompañado por toda su familia, que aunque han guardado silencio, le han mostrado el apoyo y el cariño que necesitaba en estos momentos.
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