Europa a dos velocidades ¿En cuál de ellas estaría España?
Que la UE actual está paralizada lo ve un ciego. También es evidente que la UE va actualmente como un pollo descabezado dando tumbos hacia todas partes. Los Estados miembros de la UE se han reservado la competencia en los asuntos de defensa y de política exterior y son incapaces de llegar al más mínimo acuerdo. El margen de maniobra que tiene la Comisión europea es prácticamente nulo. Por tanto, no culpemos de todo a la Comisión. Los jefes de gobierno de los Estados miembros, unos pigmeos políticos, se creen todos un Napoleón, y ahí está el mal.
Como resultado, ni Europa ni la UE pintan nada a nivel internacional. Sin embargo, algo se mueve en la UE. Aunque tarde, nos hemos percatado de que Europa no puede estar dependiendo existencialmente ni de Estados Unidos ni de otros países y de que, para eso, necesitamos avanzar ¿Qué países están dispuestos a avanzar? ¿En qué grupo se encuentra España?
Prescindiendo de la cuestión de si España en su enfrentamiento con Trump está al lado correcto o al lado incorrecto de la historia, pregunta a la que la misma historia se encargará de responder, lo que me interesa saber ahora es si España está en su puesto correcto dentro de la UE. No sé si frente a la solidaridad europea que Sánchez quiere de la UE y que aduce cuando Trump amenaza comercialmente a España, responde el gobierno español con el mismo grado de solidaridad cuando se trata de defender a los países amenazados por Rusia y a la contribución a la defensa común.
Respecto a España, habría que distinguir entre los ciudadanos y el gobierno, porque creo que estamos en distinta honda. El hecho de que todos o la mayoría de los españoles estemos en contra de la guerra, no significa que estemos de acuerdo con la postura que adopta el gobierno español frente a Europa. Los españoles somos uno de los pueblos más europeístas, pero nuestro gobierno es uno de los más discordantes de la UE. De hecho, en la nueva UE que se está dibujando España ya no cuenta. Ni se la cita para reuniones importantes, ni España quiere estar bajo el paraguas atómico protector de Francia. Además, España es el país que menos aporta a la defensa común. Los ciudadanos de los países nórdicos también están en contra de la guerra. ¿Quién no está en contra de la guerra? Pero los eslóganes pacifistas no les bastan.
No sé si la política exterior actual de la UE, dentro del poco margen de maniobra que le dejan la codicia y la miopía de los Estados miembros, es la correcta, pero lo que sí me atrevo a decir es que separarse de la línea de la UE no es lo correcto.
Dada la uniformidad que se exige en muchas decisiones en temas de seguridad y de defensa de la UE, no queda otro remedio que buscar la solución en la Europa de las dos velocidades: los países que quieren avanzar y los países que quieren seguir como estamos, y me temo que ahora España quede posicionada en el lado falso de la historia, es decir en la Europa que no quiere o a la que no dejan avanzar.

