Vholgado 80x111 copia original

De todo un poco…

Vidal Holgado

Leña al fuego

Ahora nos sale el SR. Pedro Pascual con el asunto de la manipulación de listas de espera en el hospital. Algunos creíamos que el tejemaneje más grave se producía en Andalucía con el gobierno de Susana Díaz y ahora resulta que, aunque lo sospechábamos, nos enteramos de que lo hacen todos, en todas partes y no en menor medida, ya que este señor, partícipe en la maniobra y creíble, porque se perjudica al contarlo, -o eso creo, aunque quien sabe-, afirma que estas cosas no pasaban solo en Ávila, sino que era practica habitual en toda Castilla y León y parece que en toda España.

 

La manipulación de listas de espera, seguramente por indicación de algún político de turno, no sería de tanta gravedad, que lo es, si solo obedeciera a una maniobra política encaminada a no perder criterio entre los votantes, total, ya estamos acostumbrados a sus mentiras y a la mayoría, en muchas ocasiones, nos resbala lo que digan y ellos lo saben, pero también saben que lo hacen todos y tantas veces que, aunque se les oiga como quien oye llover, eso no perjudica, estamos tan hastiados y acostumbrados que ya ni nos indignamos, y siempre habrá algún tonto que se lo crea.

 

Peor sería que la manipulación oculte realmente un deterioro de un servicio público, del que todos somos usuarios y que, con sus luces y sus sombras, la mayoría reconocemos que es un servicio bien prestado y lo valoramos muy positivamente.

 

Oí el otro día que habrá pueblos de la provincia a quienes se les reducirá la visita del medico al consultorio local de dos días semanales a uno. Luego nos bombardean con lo de la España vacía, vaciada o yo que sé, abandonada y pronto fumigada con algún producto espanta gente para acabar echándolos a todos. Otra falacia que nos cuentan cuando les viene en gana, defendiendo con palabras, sin valor, lo que atacan con acciones y omisiones y quedándose tan frescos. Cuanto acanteo, merecido por más de uno, en cuanto asomaran por un pueblo.

 

Cada uno podrá pensar como quiera, pero mi opinión es que, a pueblo donde haya un habitante, y dentro de lo razonable, se le preste el servicio médico y los que sean necesarios, de la misma calidad que se preste en las ciudades y pueblo donde haya un niño en edad escolar, escuela y maestro, y no me digan que el aprovechamiento de su coste justifica su supresión, argumento que podría aceptar como razonable, si no fuera porque asisto a diario a derroches de dinero público que claman al cielo y muchas veces en actuaciones que, sin lugar a dudas, perjudican a gente de bien en beneficio de indeseables, eso, cuando no son de dudosa moralidad o inmorales sin duda alguna, y no pongo ejemplos porque hoy no tengo ganas de que me pongan verde y porque a buen entendedor no es necesario señalarle donde está la leña para el fuego, mejor que no la utilice, calentarse demasiado obnubila y perjudica la salud.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: