La justicia tumba el 'pucherazo' denunciado en las elecciones de Conferco, la patronal regional de comercio

En primer término, Emilio Checa, secretario general de Aesco

La sentencia declara nulo el proceso electoral celebrado en Salamanca en marzo de 2016, apadrinado por Aesco, en el que se intentó imponer un candidato pactado, de la asociación provincial de Segovia, frente a la candidata mayoritaria, de Burgos, que fue apartada de la votación por razones injustificadas.

La patronal regional del Comercio, Conferco, ha recibido un duro varapalo judicial al decretarse firme la sentencia que acaba anulando el proceso electoral celebrado en Salamanca el 2 de marzo del año pasado, en el que se eligió ilegalmente como presidente al representante de Segovia, Juan Manuel Muñoz. El proceso fue calificado en su día de 'pucherazo' por los demandantes, encabezados por la Federación de Comercio de Burgos, cuya candidata, María del Rosario Sanz, fue apartada del proceso en un claro intento del 'aparato' de Conferco de imponer a su candidato. Pero las formas les perdieron, y la justicia los ha puesto finalmente en su sitio.

 

Según dicta la sentencia el proceso estuvo plagado de irregularidades y judicialmente Conferco sólo ha ofrecido explicaciones incompletas y 'peregrinas' para justificar porqué se excluyó la candidatura de la burgalesa. En aquel proceso, aclara el auto, no se constituyó la pertinente mesa electoral, ni se celebró la Asamblea General pertinente, y mucho menos una extraordinaria que hubiera sido necesaria para tomar las decisiones que allí se adoptaron, tendentes a mantener al frente de la confederación regional al candidato apoyado por las sectoriales de Salamanca (Aesco), Segovia (ACS), Zamora (Azeco) y Ávila (Faec). Por contra, tras la candidatura de María Rosario Sanz, se concentraba el apoyo de 5 provincias (Burgos, León, Valladolid, Soria y Palencia), que hubiera inclinado la balanza y la hubiera convertido en presidenta de haberse procedido a la votación.

 

No se llegó a ella porque el secretario general de Conferco, Juan Francisco Casado, se parapetó bajo la excusa de que la federación burgalesa no estaba al corriente del pago de cuotas, cuestión que judicialmente ha quedado invalidada ahora con la sentencia que demuestra que Casado tenía constancia de ello, y que lo sitúa en una difícil situación dentro de la organización, a la que ha comprometido seriamente y que podría tener consecuencias legales más graves. De hecho, en el orden del día de la reunión de aquel 2 de marzo, que se envió días antes a los convocados, figuraba que a las elecciones concurrían dos candidaturas, Segovia y Burgos.

Según las fuentes consultadas por TRIBUNA, ante la perspectiva de que María Rosario Sanz recabara más apoyos que el candidato 'oficialista', Casado, con el apoyo de Benjamín Crespo (Aesco), Emilio Checa (Aesco), Juan Manuel Muñoz (ACS), y Andrés Sánchez (Feac), en el último momento se abrazó al argumento de que la asociación burgalesa no había pagado sus cuotas de manera previa a la formalización de su candidatura, cuando los estatutos no recogen esa obligación, sino la de que en el momento de la votación se hubieran satisfecho. 

 

Aquel proceso electoral, celebrado en Salamanca y organizado por parte de los muñidores de aquel movimiento denunciado por los perjudicados como un claro 'pucherazo', tuvieron especial incidencia los intereses y comportamientos de los representantes salmantinos, Benjamín Crespo y Emilio Checa, presidente y secretario general, respectivamente, de la Asociación de Empresarios Salmantinos de Comercio (Aesco), que poco antes había abandonado Confaes. Ambos apoyaron el ardid del secretario general, en pos de conseguir que su candidato apoyado, Juan Manuel Muñoz, consiguiera su propósito.

 

De esa manera se garantizaban la vicepresidencia de Conferco y la permanencia en la toma de decisiones de la organización regional del comercio. Conferco, no obstante, pasa por sus peores momentos en los últimos años, pues la reducción significativa de los ingresos por subvenciones a la formación, acompañada de una alarmante pérdida de asociados de sus integrantes, ha acabado convirtiéndola en poco relevante y carente de fuerza de legitimización en la defensa del sector.